¡Que viva el voto voluntario!

Hoy en un receso del estudio en que me encuentro para mi examen de grado, me entretuve aunque no lo crean viendo la cesión del senado en que se discutía el proyecto de reforma constitucional de inscripción automática y sufragio voluntario presentado por algunos honorables.
En dicha cesión se parceló por decirlo de alguna manera el tema en dos tópicos, inscripción automática por una parte y con la cuál la mayoría de la sala estaba de acuerdo y por otra parte el sufragio voluntario versus voto obligatorio.
En este tema se debe reconocer que los puntos de vista que se expusieron tienen un bonito contenido ideológico.

A favor del voto obligatorio se esgrimieron argumentos como el que el voto es un deber correlativo que se tiene para exigir los derechos inherentes a la ciudadanía y que esta demanda de las instituciones públicas, tales como salud, educación de calidad, protección medio ambiental etc. También se esgrimió el compromiso social, que tenemos como chilenos de participar en la elección de autoridades representativas y de las que establecen las normas que regulan nuestra sociedad.

A favor del sufragio voluntario se esgrimió la hermosa libertad, se señaló que votar es un derecho y no una obligación, además que no podía ser posible que la forma de concitar la participación fueran multas o reacciones penales, sino que esta se debe lograr con propuestas atractivas que encanten a la “juventud” y a los no inscritos.

En una carta que envié antes a este foro me manifesté pro voto voluntario, por que estimo que si en algún momento existe representatividad en quien se presenta como candidato o existe preocupación por un tema votarán más y en otro momento votarán menos, no es aceptable la continua comprobación de que a menudo los inscritos debemos sufragar por gente escogida a dedo o por gente que no nos interpreta en nada, la otra opción sería anular nuestro voto.

A mi juicio los parlamentarios que se manifiestan pro voto obligatorio deben poner en el centro del debate una reforma del engorroso sistema de inscribir 30.000 firmas ante notario para poder optar a cargos de representación popular, también que es necesario que se reforme el sistema binominal, ya que este no permite que se vean representados todos los sectores, es obvio que no son solo dos opiniones las que existen en nuestra sociedad y es obvio que muchas de las que hoy no se escuchan son valiosas.

Estimo que se debe dar a la ciudadanía la posibilidad de votar por aquellos que tienen vocación de servicio público, facilitándoles a los mismos la posibilidad de participar en elecciones aún cuando no estén afiliados a partidos políticos, la idea es que existan más y mejores ofertas.

Si se quiere aprobar un proyecto de inscripción automática con sufragio obligatorio, se debe reformar primero nuestro actual sistema electoral, sino entonces ¡que viva el voto voluntario!.

Por un Chile verdadero, atentamente Julio Copadeoro.


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